La curación espiritual. La meditación como vía para el crecimiento personal e instrumento para cambiar la sociedad. Son las ideas que quiere transmitir Gaspar Hernàndez (Sant Esteve d'en Bas, Garrotxa, 1971) en su novela El silenci, su debut en el género, que le ha reportado el último premio Josep Pla.
Periodista de Catalunya Ràdio, donde realiza un programa de
espiritualidad, Hernàndez reivindica para su obra la condicíón de
novela y asegura que no es un libro de autoayuda, una etiqueta "con
mala fama". Aunque, matiza, "Marguerite Yourcenar, una buena película o
Eduard Punset también son autoayuda, y de calidad". La protagonista de
"El silenci", una japonesa llamada Umiko, padece cáncer y confía en su
curación a través de las palabras; por eso su compañero le habla por
las noches mientras ella duerme.
Su novela, ¿surge a raíz de su programa de radio?
No. Es el programa el que nació del libro, en el que he trabajado
durante tres años. Me interesaba descubrir el mundo de la curación
espiritual y del crecimiento personal.
¿Rechaza la etiqueta de relato de autoayuda?
"El silenci" es, por encima de todo, una novela. Pero, al igual que la
obra de Javier Cercas toma como telón de fondo la guerra sin ser una
novela bélica, en la mía el decorado de fondo es el mundo de la
autoayuda. Aunque lo importante es la historia, que trata de la
meditación, por la que se consigue el silencio interior, el silencio
entre pensamientos. De ahí el título de mi relato.
¿Por qué su protagonista es japonesa?
Por la tradición zen de aquel país, una filosofía que encierra mucha
sabiduría y que es una auténtica escuela de vida, que busca lo
esencial, y que es beneficiosa para la salud mental. El reto es
explicarla con palabras.
Ha reconocido la influencia de la obra de Yasunari Kawabata.
Sí, y también de Tanisaki. Una parte de la historia transcurre en un
monasterio zen de Japón. Se alternan los capítulos en que el narrador
le habla a la joven dormida, influídos por "La casa de las bellas
durmientes", de Kawabata, con fragmentos de dietario en primera
persona.
¿Qué ideas quiere transmitir?
No trato de inculcar nada. Pero mi protagonista desea sanar a través de
la curación espiritual, con las emociones y la mente. Se dan remisiones
espontáneas de la enfermedad, desenlaces sorprendentes que la ciencia
investiga y que algunos llaman milagros. Mi protagonista, al igual que
miles de personas, cree que hay otras vías para curarse además de la
medicina tradicional.
Usted ha publicado un libro con historias reales de sus oyentes. ¿Por qué ha optado aquí por la ficción?
Porque la ficción es un territorio fértil para abordar este tema. En la
radio, por un sentido de responsabilidad, hablo de cosas demostradas
científicamente. En cambio, la ficción te permite entrar en terrenos
más resbaladizos, como los elementos fantásticos.
Al parecer, en su relato aparecen personajes reales como Baltasar Porcel. ¿Cuál es su función?
Es que es una historia en la frontera de la autoficción. De hecho, el
narrador, que inicia el relato en primera persona desde una posición
escéptica, es mi alter ego. Y salen, en efecto, personajes reales, como
el músico Pascal Comelade, el actor John Malkovich o el escritor
Baltasar Porcel, como un testimonio del enfermo de cáncer que confía en
los médicos y reivindica la medicina alopática o convencional.
¿Habló con él sobre el libro?
No, pero viví relativamente de cerca la evolución de su enfermedad. Él
estaba bloqueado en la escritura de su novela "Cada castell i totes les
ombres" y tras superar el cáncer, pudo acabarla. Su caso me sirve como
discurso de contrapunto de las personas que confían en otras vías de
curación y que creen que la enfermedad les permite crecer como
personas.
Su narrador, sin embargo, es escéptico.
Sí, lo es al principio. Quería ofrecer muchos puntos de vista. La
protagonista cree en las terapias naturales y la fuerza de la
meditación. Y el narrador poco a poco va entrando en todo este mundo.
¿Le parece justo que se critique la autoayuda?
La autoayuda tiene mala fama y eso me parece injusto. Muchos la
consideran un tema menor. En cambio, en nuestro país hace más de
cincuenta semanas que el libro más vendido es "El secreto", que
defiende la curación emocional. Personalmente, pienso que Marguerite
Yourcenar, la obra de un filósofo, una buena película o los libros de
Rojas Marcos y de Eduard Punset también son autoayuda. Y de calidad.